domingo, febrero 17, 2019

Tardes de domingo





Tú no lo sabes
pero, a veces, pienso en ti.

Imagino una vida que no es la mía,
imagino una vida que no es la tuya.

Creo un nuevo espacio infinito
de paralelas discontinuas
y en el fondo estás tú,
y en el fondo estás tú.

Tú no lo sabes
pero, a veces, pienso en ti.
¿Cómo hubiera sido nuestra casa?

Imagino una vida que no es la mía,
imagino una vida que no es la tuya.

Creo momentos que nunca pasarán,
diálogos eternos
de tardes de domingo,
y en el fondo estás tú
como paralelas discontinuas
de un espacio infinito.

Tú no lo sabes
pero, a veces, pienso en ti.
¿Cómo hubieran sido nuestros hijos?

Creo recuerdos que nunca
tuvimos, y en el fondo
estás tú.

Como paralelas de un espacio infinito.

Tú no lo sabes,
pero, a veces, me arrepiento
de haber saltado,
de haberte abandonado.

Y no te sigo queriendo,
pero, a veces, imagino
que lo hago,
y que nada ha cambiado.

domingo, noviembre 25, 2018

Mundo absurdo





Fue ayer por la tarde, cuando volvía en el autobús, a casa del gimnasio.

Acababa de terminar de llover. Entré en el autobús y me senté en los asientos del final, cogí el móvil casi de forma automática y me perdí en la pantalla. 

Al poco tiempo, levanté la cabeza, justo en el momento preciso... un arco iris enorme había salido tras la lluvia, directamente desde mar. 

Solté el móvil y me puse a observarlo.

Sin poder evitarlo, me fijé en lo que estaban haciendo el resto de pasajeros del autobús. La mayoría estaba con la cabeza hacia abajo absortos en su móvil, perdidos en sus facebook y whatsapp otros tenían la mirada pérdida, como si no estuvieran allí...alguno lo intentaba fotografiar con su móvil para subirlo a sus redes sociales, y absurdos grupos de whatsapp o para guardarlo en su móvil y recordar que alguna vez vio un arco iris... Nadie lo estaba observando de verdad, sin hacer nada, solo observar y contemplar... Fue una extraña sensación, el gran arco iris de fondo, y en contraste, la mayoría de gente que ni siquiera se había dado cuenta de que estaba ahí, saliendo del mar con toda su fuerza, mostrándose tras la tempestad...y ni siquiera podían verlo.

Yo, si no hubiera levantado la cabeza en ese momento, tampoco me hubiera dado cuenta...¡qué tristeza! ¿En qué clase de mundo absurdo nos hemos convertido?

miércoles, abril 11, 2018

Nuestra victoria




Siempre habrá un camino
al que volver,
unos pasos que deshacer,
una mirada en la que quedarse.

Siempre habrá una sonrisa que dé luz a estos tiempos tan hipócritas.

Volverá a llover,
regresaremos a casa,
Y quizás, encontraremos en ese silencio, nuestra victoria. 

miércoles, abril 04, 2018

Allí dónde antes hubo vida

alli donde antes hubo vida


Una vez soñé que viajaba en un barquito,
que naufragaba y que acababa en una pequeña isla,
con mucho sol, peces de colores y rutas por explorar.

La isla tenía una palmera gigantesca,
que llegaba hasta el cielo
y tocaba las estrellas.

Por la noche, me tumbaba en la arena, y podía ver todas las constelaciones y contar estrellas fugaces, como si estuviera contando ovejitas para poder dormir.

Por el día, los rayos de sol, me calentaban e iluminaban todas las rutas ocultas de la isla.
Siempre había un camino nuevo por descubrir,
una nueva ruta, un nuevo fruto y un nuevo sonido.

A veces, en mi isla, subía la marea y me quedaba sin refugio.
Pero no pasaba nada, porque al día siguiente, volvía a construir mi propia casa, la tormenta pasaba y el sol volvía a llenarlo todo de luz.

Una vez soñé que viajaba en un barquito.

miércoles, marzo 14, 2018

Naturaleza muerta


Un día dejó de llover,
la luz del sol cada vez se volvió menos intensa,
como si el sol ya no calentara,
como si fuese un dibujo pintado en el cielo, y solo valiera como objeto decorativo.

Un día dejó de llover,
los niños dejaron de salir al patio,
comenzamos a helarlos de frío cada noche, y a buscar otras hogueras con las que calentarnos.

Un día dejó de llover,
y todas nuestras plantas terminaron secándose.

martes, febrero 27, 2018

La espera


Era una tarde fría de febrero.
El frío entraba en todos los rincones de la casa, 
ella calentaba café, mientras él aún dormía la siesta en el sofá.

El gato miraba por la ventana pidiendo salir fuera, sin importarle el frío, el viento ni los perros que sueltos corrían por el descampado.

De pronto una llamada de teléfono,
al otro lado, una noticia estaba a punto de cambiarlo todo.

El café se desparramó por el suelo,
él se despertó de un brinco
y el gato, en un descuido, saltó por la ventana. 
Luego vino el silencio, la tensa calma y la espera... 
La eterna espera. 

lunes, febrero 05, 2018

Me he jurado no volver a hacerlo




Me he jurado no volver a hacerlo,
no volver la vista atrás
no volver a correr maratones
llenas de runners de etiqueta.

Me he jurado no volver a coser heridas,
no volver a desabrochar botones
que ya cayeron.

Me jurado no volver a aferrarme
a cuerdas flojas,
ni a apagar fuegos con agua.

No saltar precipicios con agujeros
infinitos.
Me he jurado no volver a jurar.

Y mientras tanto tú,
me miras,
me derrito,
y vuelvo a jurar.