lunes, octubre 24, 2022
Vidas paralelas
jueves, septiembre 08, 2022
El estanque de las palabras
lunes, junio 01, 2020
La locura
La locura aparece
un día cualquiera,
y sin que te des cuenta
se queda contigo.
Se adquiere a cada poro
de tu piel
hasta formar parte de
la misma.
La locura te martillea
la cabeza
y te parte el alma.
Poco a poco,
hasta que te alejas de ti,
hasta que te ves reflejada
en cualquier grafiti
en cualquier calle
en cualquier ciudad.
domingo, diciembre 15, 2019
No quiero
No quiero que me pintes
un cielo de colores,
ni que me ayudes a
caminar entre algohodones.
No quiero maquillajes
ni medias verdades.
No quiero tu brazo,
si esconde favores.
Lo único que quiero es volar
cerca del mar,
que los colores del cielo
se queden en mi cama.
Lo único que quiero...
lunes, enero 01, 2018
Enero
Un año más, enero se instauró
en nuestras vidas.
Un año más, prometemos cumplir
nuestros sueños,
y un año más los dejaremos escapar.
Enero.
Un año más, enero se instauró
en nuestras vidas.
Un año más, prometemos cumplir nuestros sueños,
y un año más, por fin,
luchamos para conseguirlos.
martes, enero 15, 2008
Homenaje a Ángel Gónzalez
Sin duda, uno de los grandes poemas de los que hoy podemos disfrutar y que seguro que a muchos de nosotros nos hubiera gustado escribir se llama: "Me basta así" . Por eso, para que lo recodéis los que ya lo conocíais y para que podáis conocerlo los que no, os dejo este vídeo que he encontrado en youtube de la mano de Eulalas, quién nos ofrece un montaje de vídeo con el poema y la canción que Pedro Guerra hizo en su día sobre el poema.
ME BASTA ASÍ
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

