Como el presagio de un mal cuento, quiero tocar el cielo, sin tan ni siquiera distar un palmo del suelo.
Uno de los mayores males del ser humano es proponerse metas inalcazables para así tener siempre una excusa por no poder lograrlas. Si todos fuésemos un poco más conscientes de las frustraciones que nosotros mismos nos vamos creendo, nos plantearíamos las cosas de otra manera; seríamos capaces de imaginar cosas pequeñas para al final conseguir grandes metas, lograr el éxito que tanto decimos que deseamos, ¿realmente es así? ¿seguro?Entonces, si estamos tan seguros que queremos lograrlo, ¿por qué hacemos siempre lo mismo?,¿por qué no nos atrevemos a dar el paso?
Si siempre hacemos las cosas de una misma forma, únicamente podremos obtener los mismos resultados. Así que tenemos que dar un giro a nuestra vida, luchar de verdad, ver las cosas con otras gafas, despegarnos del suelo que nos apoya...O de lo contrario, seguiremos poniendo día tras día, año tras año, las mismas excusas, seguiremos con el temor de lograr nuestros sueños, de cambiar nuestras vidas.

