Comenzar el año
intentando volver a escribir
debería ser un buen comienzo.
El propósito se construye haciendo,
o como dijo Machado
se hace camino al andar,
pero a veces
dejas pasar demasiado tiempo,
y te olvidas hasta de volar.
Y no está tan mal,
volver a parar,
y mucho menos,
volver a intentar,
y aquí estamos,
improvisando frases
mientras mi mente
camina más rápido
que mis manos,
mientras alguien
que está dentro de mi
me dicta,
mientras escribo
sin parar,
mientras vuelvo
a respirar.
Feliz año, 2022, ¡felices momentos!