sábado, agosto 13, 2016

El futuro




Amaneceres que llevan tu nombre con
sabor a sal y a despedida.
Milagros que no llegan y esperanzas que
se fulminan.
Tu mente se vuelve prisionera y tus manos,
mi cárcel silenciosa.

El futuro llegó antes de tiempo
y nos desafía postrado antes nosotros.
Desafiante, con la seguridad de
que miraremos para otro lado, como si no fuera
con nosotros.

Expectante y deseoso de que alguien lo
ponga en su lugar y se atreva a vivirlo,
de una vez, sin vuelta atrás, sin miedos y
lleno de esperanza.

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