martes, marzo 23, 2010

Historia, dolor y recuerdo....¿tal vez olvido?

Pienso en ti y tu recuerdo se diluye como el río que ya se secó. Pienso en ti y tu recuerdo me quema como la llama que nunca se apaga. Estás tan dentro de mi que no encuentro forma de sacarte. Cierro los ojos y ahí estás, mirandome fijamente, sin apartar tu mirada. Abro los ojos....y ya no estás...

Te veo en todas partes, no hace falta que estés aqui para sentirte junto a mi, quisiera poder recordarte de otra forma, como lo que realmente eres. Como la persona que hace promesas y vende cuentos de princesas que nadie le ha pedido contar, como la persona que jura amor eterno, un amor que ni siquiera ha empezado...
Te vería como la persona que juega al escondite, que juega a sentir y no sentir..., que es cobarde y no se enfrenta ni a la verdad, ni a lo que siente, ni a la cara de quién tanto prometió.

Huyes, una vez más, sigues huyendo, escapando. Mientes, mientes tan bien, que hasta te crees tu propia historia inventada, donde tú eres el héroe que huye por no lastimar a la princesa. Pero olvidas que esta es la vida real, tu vida real, y que aqui no hay héroes ni doncellas, y si los hubiera...tú estarías muy lejos de alcanzarlos.
Pero, mentías también....que me creí tus palabras, tus estúpidas promesas. Volví a creer en algo que ya había olvidado, me confíe, empecé a creer en ti, y me deje convencer...Empecé a quererte, a dejarme llevar, a sentir,....soñé con un mundo juntos,...

Complejidad,..y a pesar de todo, seguí hacia delante. No me importaron tus miedos, tu gritos internos,...Creía que merecía la pena, creía que tú merecías la pena, y decidí apostar, decidí jugar a una única carta, donde tenía más las de perder....y así fue. ¿ o me perdiste tú?

Lo que más me duele no es que ya no quisieras escribir nuestro cuaderno en blanco (-me pregunto si te acordarás alguna vez de él-), si no, que lo hicieras de esa forma tan cobarde, sin mirarme a la cara, con una conversación sin sentido y llena de contradicciones,...Con una puta pantalla de ordenador....y poniendo fin a una historia, con una promesa que ni cumples, ni sé si cumplirás....
Pero ya no sé ni como te veo....ya no sé quién eres, ni tan siquiera quién fuiste...

4 comentarios:

Eme dijo...

Justo hace poco conversaba, que el dolor duele menos que el olvido*

Muchas veces pareciera peor no sentir nada*

El sr Freud me tiene un poco ocupada y alejada del mundo bloggero, pero no podra ser por siempre*


besosdulces*

rOo RAMONE dijo...

pero le piensas.
Sin querer, sin saber si quiera,
sin darte cuenta está siempre presente.
Ya no sabes olvidarle, porque a tiempo no lo intentaste.
Crees que es demasiado tarde y sí
vives con el recuerdo mucho tiempo.

Un beso.

iReYaNiL dijo...

Cuánto me suena lo de jugar a sentir y no sentir, y la cobardía de no aceptar lo que se siente.
Calma, de verdad... Llega un momento en el que cambias el chip, piensas en ti y en tus cosas, y ganarás tannnnto en salud mental.
A la gente fuerte y decidida no nos vienen bien las personas cobardes que no se dejan sentir. Y si salen de nuestras vidas, es porque así tenía que ser.
Te lo dice una que ha tardado meses, pero que lo ha conseguido. Y, de verdad, se llega ;)
Un abrazo

(andrea) dijo...

Muchas veces me he puesto a pensar en todos los factores que han hecho que los hombres dejen de ser los caballeros de antes. Especialmente en el sentido de la cobardía. Son cobardes, miedosos. Y se esconden en las mentiras, en una pantalla o en un mensaje de texto por miedo a la realidad, por adorar sus egos, por pasar un buen rato.
Son una manga de cagones.
Pero, ¿sabés una cosa? Todavía quedan excepciones a estas reglas. Escondidas, pero quedan.
Creo que también hay algo, las mujeres los prefieren hijos de puta.

Tranquila querida, después de la tormenta siempre llega la calma, y todo pasa. El corazón siempre vuelve a sonreir.