domingo, enero 28, 2007

Escribir


-De pequeño quería ser escritor.
-¿Y qué pasó?
-Que luego crecí

¿En qué momento dejamos de ser niños y dejamos de lado nuestros sueños? ¿Existe un momento exacto en el que cambia nuestra forma de ver el mundo?

Él soñaba con que algún día todas las librerías de la ciudad tendrían cientos de ediciones de su "gran libro", ese libro que no había empezado pero que siempre estaba al caer. El tiempo iba pasando y nuevas autojustificaciones iban surgiendo, en realidad llevaba años sin escribir una sola línea, ese poderoso y famoso mostruo de la hoja en blanco se había instalado en su mente, y ya no encontraba forma de alejarlo de su casa.

Una excesiva expectativa, acompañada de un fracaso estrepitoso, fue lo que le condujo a años y años de continuo bloqueo. Se había apoderado de él su lado más crítico hasta el punto de que ni siquiera dejaba asomar la nariz a su lado creativo.
Cada mañana, cuando se disponía a escribir las primeras líneas, el creativo se preparaba, pero cuando se iba a sentar a escribir, el crítico ya estaba allí, y la hoja en blanco nunca cambiaba de color. Era incapaz de escribir nada porque antes de eso, ya estaba censurándose.
El miedo a saber que lo que podía llenar la hoja en blanco podría ser algo horrendo, era mucho mayor que la posibilidad de que pudiera ser algo grande.Para él, la hoja en blanco siempre podía ser el inicio de su gran novela; sin embargo, esas primeras palabras, a las que tanto temía, podían significar la certeza de su inutilidad, la certeza de que había estado toda su vida engañandose y que quizá no servía para escribir.

4 comentarios:

McBeal dijo...

Ojalá nuestros sueños de niños pervivieran con el paso de los años pero no es así. Autodestruimos al niño que tenemos dentro. Sólo le dejamos ver la luz en contadas ocasiones porque ya no nos concedemos el derecho de disfrutar de la vida (vivimos para las obligaciones, trabajo... trabajo y obligaciones...

...¿en qué momento dejé de soñar?

Quijo dijo...

Ójala pudieramos saber en que momento exacto dejamos de soñar porque eso significaría que podríamos ver nuestro error y cambiar las cosas. En ese momento...¿seríamos de nuevo niños?

Anónimo dijo...

Creo que te conozco bastante como para ver que lo que has escrito pertenece a tu propia experiencia o mejor dicho lo que crees que es tu propia experiencia.

Puede que me equivoque, pero a veces acierto. Pienso (siendo muy sincera), que tu futuro está en escribir, no se si para publicar un libro o para un periódico, pero creo que es el sueño de toda tu vida.

Espero que al cabo de los años, te des cuenta que por mucho que uno se haga mayor, nunca debe de dejar de tener su niño interior, escucharle, de vez en cuando, y aprenderder de él, porque éste nos dirá nuestros sueños más profundos. Y cada uno debe hacer caso a sus sueños, pero viviendo en la realidad. No se si tendré mucha razón, pero es mi modesta opinión. Un beso!!!

Quijo dijo...

"nunca debe de dejar de tener su niño interior, escucharle, de vez en cuando, y aprenderder de él, porque éste nos dirá nuestros sueños más profundos".
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Si creo que tienes razón, el problema es cuando aparecen los "asesinos de sueños", las cosas cambian y el mundo se ve de forma diferente.