viernes, noviembre 03, 2006

Las dos caras de la infancia

Es sabido por todos que vivimos en un mundo lleno de injusticias, de desigualdades, de diferencias. Cuando las cosas mejoran para unos, empeoran para otros. Lo peor es que está balanza parece que jamás se pueda equilibrar, si una de las partes mejora, la otra necesariamente tiene que empeorar.

La vida esta llena de putos contrastes como los que vais a ver a continuación.Cuando veo las imágenes y me imagino la cruel y cruda realidad (que seguro que es mucho peor de lo que nuestra mente puede imaginar) las tripas se me revuelven y un sentimiento de impotencia se apodera de mi. Me siento culpable, ¿qué hago aqui sentada?? ¿realmente no puedo cambiar las cosas? Me resigno a pensar que eso sea cierto, y es lo que más rabia me da. Sé que no es cierto, y aún así sigo aqui sentada...¿En qué me he convertido? Para el resto, ....sin palabras.



En la otra parte,...¡qué agradable sensación la de oír reir a un niño!Ójala fuera así en todos los lugares del Planeta!Ójala...

3 comentarios:

OaBy dijo...
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OaBy dijo...

La explotación infantil y los abusos sexuales a menores forman parte, por muy reprochable que nos parezca, de una industria para muchos paises subdesarrollados, otra fuente de ingresos. Brasil, Tailandia... mueve millones de euros anuales con el turismo que genera este tipo de recurso. Venden TODOS sus recursos. En estos paises las mujeres, y más las niñas, no son más que un bien, una mercadería. ¿Cuantas niñas tailandesas son infectadas por VIH antes de llegar a la pubertad? Allí existe la creencia de que practicar sexo con una vírgen cura la enfermedad...
La pregunta que yo me hago es si debo sentirme culpable. Estoy en conocimiento de estos hechos desde hace años, y de muchos más, y sigo viviendo mi vida. Sobran los medios y los recursos para frenar esta desigualdad, pero faltan las ganas para llevarlos a cabo: ¿de cuánto gasto estamos hablando? ¿Seguiríamos disfrutando de nuestra nevera repleta, nuestro cochazo con carga automática de CD's y con GPS, de nuestra sesión diaria de basura televisiva? Quisiera saber cuál es exactamente el tributo que TODOS (y no digo sólo los grandes, ya que todos somos cómplices) debemos pagar a estos estados por tantos años de bienestar a costa de su desdicha.
Pues sí, me siento culpable. Me sentiré culpable esta tarde... pero mañana ya lo olvidaré. Y todos haréis lo mismo, cabrones.

Quijo dijo...

Ese es nuestro problema, nuestra "memoria de pez", que sólo utilizamos cuando nos interesa. ¡Qué fácil es acordarnos de la frase de turno del personajillo gracioso de la TV que siempre se recuerda como la típica frase mítica, y que díficil es acordarnos de otras cosas. Si, de eso esta hecho el hombre, de acordarse en un momento dado de los otros, de poner cara de pena, echar una firmita, hablar con los amigos del tema, hacer/ asistir a conferencias sobre el problema,..y al día siguiente olvidarlo. No pretendo que estemos todo el día pensando en lo mismo,...pero por favor para eso será mejor que no mostremos esa falsa apariencia, que no digamos que nos importa cuando no hacemos nada. De eso está hecho el hombre, de pura y peligrosa indiferencia.