lunes, julio 17, 2006

La memoria de los peces


Tener mala memoria es un mal que afecta a muchos. La desmemoria es algo común en todo ser humano, en unos es más grande que en otros. Yo personalmente tengo una indudable "memoria de pez", y creo que ya no tengo remedio.

Olvidaré una y otra vez las mismas cosas, para volverlas a recordar, para después pararme en cada detalle, para volver a empezar de nuevo, olvidaré para que se mitigue el dolor y recobraré la memoria cuando menos me haga falta, como cuando buscas algo que necesitas y no lo encuentras,..y al cabo del tiempo, cuando ya no lo necesitas, lo encuentras en el cajón, bien colacado y en su sitio, como si en todo ese tiempo no se hubiera movido de sitio, como si siempre hubiera estado allí....

Mi desmemoria me jugará malas pasadas, me dejará en el olvido y tendré que salir de sus tinieblas,...Sé que por mucho que ejercité mi mente, ella siempre estará allí, con sus idas y venidas, jugando al escondite, perdiéndose en la inmensidad del mar,...pero es algo que tengo que asumir, sólo soy eso...un hombre pez que olvida y recuerda, que en los rincones de la mente guarda todo aquello que hace tiempo decidió perder, o todo lo que un día se esfumó.

Me pasa como esos peces de colores que sólo tienen 3 segundos de memoria...¿os imagináis? Mi vida es algo parecida a la de aquel pececito tan simpático que salía en la película de "Buscando a Nemo", Dori.

Los hombres somos capaces de caer una y otra vez en la misma piedra, levantarnos, caminar y volver a caer, porque la desmemoria, en ciertos temas, puede llegar a ser tan grande...que siempre volvemos al mismo sitio. Y esa soy yo, mi memoria, o mejor dicho, mi desmemoria...juega conmigo al escondite,...ahora esta escondida, y todavía no la he encontrado. Si alguien pudiera ayudarme a encontrarla...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola ! Me ha gustado mucho esa reflexión acerca de nuestra " memoria de pez". jejeje... Esta " memoria de pez", en mi opinión tiene su lado bueno, ya que, tiendes a olvidar lo malo de tu pasado o lo que no te gusta e incluso a olvidarte de algunas caras.Por ello y por mucho más, doy gracias, en ocasiones, de tener ese don. Besos !!

OaBy dijo...

Yo iba a comentar algo sobre no-se-qué, pero... ¿quién eres? Espera que intento recordar... Me parece que... ya no sé qué iba a poner.
¿Por qué no empeñamos en querer olvidar lo doloroso? ¿Acaso no hemos tenido que llorar amargamente para recibir el consuelo de una mano amiga? ¿Cómo podemos apreciar el incalculable valor un beso, el roce de la piel del amante, si nunca hemos pasado una noche sola, con una cama que se nos hace enorme?